Un poco moderno. Un poco boho. Muy parecido a casa.
A little modern. A little boho. A lot like home.
Siempre me he desgarrado al tratar de decorar mi espacio. Sueño con esa línea ultramoderna y limpia, tubería de cobre y loft de ladrillo con ventanas expansivas y pisos casi vacíos. Al mismo tiempo, sueño con la cabaña acogedora, ecléctica, llena de capas y experiencia - y recuerdos - con un millón de plantas.
Solía pensar que tenía que elegir uno u otro para, ya sabes... ser como los catálogos.
Al encontrarme en el extremo receptor de un despido de palangre [tenía casi un año de aviso], comencé a aumentar mis esfuerzos de diseño gráfico y me inscribí en todas las versiones de Fiverr posibles. Pero no fui yo. Estaba más allá de trabajar exclusivamente con píxeles. Quería una vida digna de agarrar y esto no era todo.
Me senté conmigo mismo y hice un balance. Mayor propiedad: La vida es lo que tú la haces.
Y así, a fines de 2017, me alejé de mi computadora portátil y tomé tejido y macramé.
Mis manos volaron arrojando yardas y yardas de cuerda de urdimbre en completa alegría. Investigo y experimento sin cesar con nuevas técnicas, y busco inspiración en los maestros.
Y en esto, me di cuenta de algo:
La vida es lo que tú la haces, y también lo es tu hogar.
Entonces, líneas limpias y vibraciones boho. Simplicidad moderna con elementos acogedores y terrosos. Hecho a mano y súper funcional.
nació weaverwalker co.
Un poco moderno. Un poco boho. Muy parecido a casa.
I've always been torn when trying to decorate my space. I dream of that ultra-modern, clean line, copper pipe, and brick loft with expansive windows and nearly empty floors. At the same time, I dream of the cozy, eclectic, full of layers and experience - and memories - cottage with a million plants.
I used to think I had to choose one or the other to, you know... be just like the catalogs.
Finding myself on the receiving end of a longline layoff [had nearly a year's notice], I started ramping up my graphic design efforts and signed up on every version of Fiverr possible. But it wasn't me. I was beyond exclusively working with pixels. I wanted a life worth grabbing and this wasn't it.
I sat down with myself and took stock. Biggest ownership: Life is what you make it.
And so, in late 2017, I stepped away from my laptop and picked up weaving and macrame.
My hands flew threw yards and yards of warp string in complete joy. I endlessly research and experiment with new techniques, and look to the masters for inspiration.
And in this, I realized something:
Life is what you make it, and so is your home.
So, clean lines and boho vibes. Modern simplicity with cozy, earthy elements. Handcrafted and super functional.
weaverwalker co was born.
A little modern. A little boho. A lot like home.