Line Forge comenzó en un taller casero entre turnos de trabajo. De día soy investigador de tráfico y reconstructor de accidentes, en mi tiempo libre juego a simuladores de carreras y el resto del tiempo me dedico a la fabricación. Cada producto de esta tienda surgió de una necesidad personal: una forma más limpia de montar un torniquete en la consola, un mejor clip para identificación, un accesorio para volante que aún no existía. Todo esto se fue perfeccionando hasta que valió la pena venderlo.
Todo se diseña, imprime y termina en Carolina del Norte con equipos de calidad profesional.
The Line Forge started in a home workshop between shifts. I'm a traffic investigator and crash reconstructionist by day, a sim racer in the off hours, and a maker the rest of the time. Every product in this shop started as something I needed — a cleaner way to mount a tourniquet in the console, a better ID clip, a wheel accessory that didn't exist yet — and got refined until it was worth selling.
Everything is designed, printed, and finished in North Carolina on commercial-grade equipment.