Nuestro viaje no empezó en un estudio ni en un sendero; empezó con una llamada de atención. Cuando a ambos nos diagnosticaron cáncer (uno de vejiga y otro de mama), nuestro mundo se desaceleró, pero nuestra perspectiva cambió a alta definición. Nos dimos cuenta de que los momentos que pasábamos corriendo entre los árboles, encontrando tranquilidad en una esterilla de yoga y paseando al aire libre no eran solo pasatiempos; eran nuestro sustento. Surgimos con una misión: dejar de soñar con algo que nunca se cumpliría y empezar a construir algo que celebrara el movimiento y la atención plena que nos ayudaron a sanar.
Run.Yoga.Roam nació del deseo de recuperar nuestro tiempo y nuestra creatividad.
Queríamos crear un espacio donde nuestra pasión por la naturaleza se fusionara con nuestra creatividad, permitiéndonos trabajar codo con codo en algo de lo que estamos verdaderamente orgullosos. Cada pieza que diseñamos es un homenaje a la resiliencia y a la belleza del camino. Para nosotros, esto no es solo un negocio: es una segunda oportunidad para pasar nuestros días juntos, haciendo lo que nos apasiona y compartiendo contigo un poco de ese espíritu salvaje y arraigado.
Our journey didn't start in a studio or on a trail—it started with a wake-up call. When we both received cancer diagnoses (one bladder and one breast), our world slowed down, but our perspective shifted into high definition. We realized that the moments spent running through the trees, finding stillness on a yoga mat, and roaming the open air weren't just hobbies; they were our lifelines. We emerged with a mission: to stop "someday-ing" our dreams and start building something that celebrated the movement and mindfulness that helped us heal.
Run.Yoga.Roam was born from a desire to reclaim our time and our creativity.
We wanted to create a space where our love for the outdoors met our creative mindsets, allowing us to work side-by-side on something we are truly proud of. Every piece we design is a tribute to resilience and the beauty of the journey. For us, this isn't just a business—it’s a second chance to spend our days together, doing what we love, and sharing a piece of that wild, grounded spirit with you.