Ora por ello. Consérvalo. Enmárcalo.
Pray it. Keep it. Frame it.
Durante varios años, creé tarjetas de oración de 5x7 pulgadas con mis ilustraciones para todas mis peticiones. Un día, durante mi estudio bíblico, sentí que el Señor me guiaba a llevar esta idea más allá: crear tarjetas de oración para guardar como recuerdo, que pudieran formar parte del camino de oración de cada persona.
Mientras oraba sobre esa idea, también sentí un llamado a una mayor intimidad con Dios, un recordatorio de que Él desea que le presentemos todas nuestras oraciones, esperanzas, necesidades y sentimientos.
Esa fue la inspiración detrás de las tarjetas de oración conmemorativas de AM Tolmie.
Cada tarjeta comienza como un espacio para la oración. Escribe tu petición y guárdala mientras esperas, oras y confías en Dios. Cuando tu oración sea respondida, anota la respuesta y la fecha. La tarjeta se convertirá entonces en un recuerdo personal y un recordatorio de la fidelidad de Dios.
Y como cada tarjeta lleva mi obra de arte original, no es necesario guardarla. Puedes enmarcarla y exhibirla en tu hogar como un recuerdo perdurable de una oración realizada, una oración respondida y un momento en tu relación con Dios que vale la pena recordar.
Ora por ello. Consérvalo. Enmárcalo.
Una oración para hoy. Un recuerdo entrañable de la fidelidad de Dios para los años venideros.
For several years, I had been creating 5x7 prayer cards using my artwork for all my prayer requests. Then one day during my Bible study, I felt the Lord leading me to take this idea further -- to create Keepsake Prayer Cards that could become part of a person's own prayer journey.
As I prayed about the idea, I also sensed a calling toward greater intimacy with God - a reminder that He desires us to bring all our prayers, hopes, needs and hearts before Him.
That became the inspiration behind AM Tolmie Keepsake Prayer Cards.
Each card begins as a place for prayer. Write down you prayer request and keep it as you wait, pray, and trust God. When that prayer is answered, record the answer and the date. The card then becomes a personal keepsake and a reminder of God's faithfulness.
And because each card features my original artwork, it doesn't have to be tucked away. It can be framed and displayed in your home as a lasting reminder of a prayer prayed, a prayer answered, and a moment in your walk with God worth remembering.
Pray it. Keep it. Frame it.
A prayer for today. A treasured memory of God's faithfulness for years to come.