Hacer es pensar
Machen ist Denken
Mi nombre es Peter Eckartz. He estado casado durante bastante tiempo, tengo dos hijos adultos y ahora 3 nietos.
Crecí en Düsseldorf y Ratingen y he estado viviendo en el Bajo Rin entre Goch y Kalkar en una antigua pequeña granja durante casi 40 años. Para mí hoy, la vida en el campo significa sobre todo tener oportunidades. Tener espacio para guardar mi material, para estar afuera, un taller donde pueda trabajar y un jardín donde crezcan nuestras verduras. Además, la habitación en la que mis dos hijos podían crecer con mucha libertad también fue cálida durante muchos años. A lo largo de los años he construido y diseñado muchas cosas en nuestra casa. Profesionalmente, siempre me he movido entre un lado artístico de la artesanía y un lado pedagógico (social). Hasta el día de hoy, mi vida profesional ha sido moldeada por muchos cambios y entrenamientos. Además, el teatro me ha acompañado durante más de 40 años como una afición intensiva y apasionante con excesos enriquecedores en la vida profesional.
Como parte de mis muchos años de actividad profesional como formador en un centro de formación profesional, desarrollé las letras. Eran excelentemente adecuados como un proyecto de capacitación que era técnicamente exigente y ofrecía un producto atractivo y vendible. El taller de capacitación ya no existe en esta forma. Por eso decidí seguir haciendo las cartas en casa a tiempo parcial en mi pequeño taller.
Ahora trabajo como profesor en la universidad de Nimega. Allí trabajo en la formación de trabajadores sociales. Después de mi formación como maestro carpintero, más tarde como pedagogo social, completé con éxito una maestría hace unos años. Mi tesis de maestría fue sobre "Aprender haciéndolo tú mismo". El componente principal de mis clases consiste en la asignatura Actividades Laborales, en la que se trata de mostrar a los alumnos las posibilidades del trabajo manual en el ámbito de la asistencia socioeducativa. El fenómeno del bricolaje, la producción y la venta me ocupa en este contexto porque es particularmente capaz de experimentar el valor intrínseco. Así que siempre hay conexiones emocionantes entre mis diferentes formaciones profesionales y profesiones. Las experiencias que he hecho a través de mi tienda DaWanda y en mi tienda de Etsy también fluyen en mi trabajo en la universidad.
Además de mi trabajo en la universidad, me parece un muy buen equilibrio para diseñar y fabricar cosas con las que otras personas están contentas. Es una retroalimentación positiva constante para mí.
La inspiración para los diseños está en todas partes. Creo que lo más importante es usar y percibir tus sentidos: el material, las posibilidades de las herramientas y máquinas, tus propias habilidades, el entorno, los deseos de mis semejantes o clientes. Por supuesto, esto también incluye estar interesado en los diseños de otros diseñadores y artesanos. Las letras están parcialmente inspiradas en viejas técnicas de torneado de neumáticos en el Erzgebirge y la producción de pequeñas figuras de madera de acuerdo con principios similares en la fresadora. Las nuevas aplicaciones de mis cartas surgen de mi propia experimentación y también de las consultas de los clientes que me llevan a nuevas ideas.
Mis modelos a seguir en el campo del diseño son los artistas de la Bauhaus y algunos diseñadores de muebles daneses. Han desarrollado un diseño muy moderno sobre la base de una sólida artesanía. Tan moderno que después de casi 100 años todavía lo experimentamos como innovador y actualizado. Un poco, parece que llego a la meta con mis cartas.
Mein Name ist Peter Eckartz. Ich bin schon ziemlich lange verheiratet, habe zwei erwachsene Söhne und mittlerweile 4 Enkelkinder.
Ich bin in Düsseldorf und Ratingen aufgewachsenen und lebe nun aber seit bald 40 Jahren am Niederrhein zwischen Goch und Kalkar auf einem ehemaligen kleinen Bauernhof. Das Leben auf dem Land bedeutet für mich heute vor Allem, Möglichkeiten zu haben. Platz zu haben mein Material zu lagern, draußen sein zu können, eine Werkstatt in der ich arbeiten kann und einen Garten in dem unser Gemüse wächst. Darüber hinaus warmes viele Jahre auch der Raum, in dem meine beiden Söhne mit viel Freiraum aufwachsen konnten. Über die Jahre habe ich viele Dinge in unserem Haus gebaut und gestaltet. Beruflich habe ich mich immer zwischen einer handwerklich künstlerischen Seite und einer (sozial)pädagogischen Seite bewegt. Mein Berufsleben ist bis heute durch viele Veränderungen und Ausbildungen geprägt. Zudem begleitet mich das Theaterspiel seit über 40 Jahren als intensives und spannendes Hobby mit bereichernden Auswüchsen ins Berufsleben.
Im Rahmen meiner langjährigen Berufstätigkeit als Ausbilder in einem Berufsbildungszentrum habe ich die Buchstaben entwickelt. Sie waren hervorragend geeignet als Ausbildungsprojekt, das handwerklich anspruchsvoll war und ein ansprechendes, verkaufbares Produkt lieferte. Die Ausbildungswerkstatt gibt es in dieser Form nicht mehr. Deshalb habe ich beschlossen, die Buchstaben zu Hause nebenberuflich in meiner kleinen Werkstatt weiter zu fertigen.
Mittlerweile arbeite ich als Dozent an der Hochschule in Nijmegen. Dort arbeite ich in der Ausbildung von Sozialarbeitern. Nach meinen Ausbildungen zum Schreinermeister, später zum Sozialpädagogen, habe ich vor ein paar Jahren einen Masterstudiengang erfolgreich abgeschlossen. Meine Master-Thesis hatte „Lernen durch Selber-Machen“ zum Thema. Der Hauptbestandteil meines Unterricht besteht aus dem Fach Arbeitsaktivitäten, in dem es darum geht Studierenden die Möglichkeiten handwerklicher Arbeit im Bereich der sozialpädagogischen Hilfeleistung aufzuzeigen. Das Phänomen des Selbermachens, Produzierens und Verkaufens beschäftigt mich in diesem Zusammenhang deshalb, weil es in besonderem Maße in der Lage ist, den Eigenwert zu erfahren. Es gibt also immer spannende Verbindungen, zwischen meinen unterschiedlichen Berufsausbildungen und Professionen. Die Erfahrungen, die ich durch meinen DaWanda-Shop gemacht habe und in meinem Etsy-Shop mache, fließen auch in meine Arbeit an der Hochschule ein.
Neben meiner Arbeit an der Hochschule empfinde ich es als einen sehr guten Ausgleich, Dinge zu entwerfen und zu fertigen, über die andere Menschen sich freuen. Es ist ein ständiges positives Feedback für mich.
Inspirationen für Entwürfe gibt es überall. Ich glaube das Wichtigste ist, seine Sinne zu gebrauchen und wahrzunehmen: Das Material, die Möglichkeiten der Werkzeuge und Maschinen, die eigenen Fähigkeiten, die Umwelt, die Wünsche meiner Mitmenschen bzw. Kunden. Natürlich gehört dazu auch, sich für die Entwürfe anderer Designer und Handwerker zu interessieren. Die Buchstaben sind teilweise inspiriert durch alte Techniken der Reifendreherei im Erzgebirge und die Herstellung kleiner Holzfiguren nach ähnlichen Prinzipien an der Fräse. Neue Anwendungen meiner Buchstaben entstehen durch eigenes experimentieren und auch durch Anfragen von Kunden, die mich auf neue Ideen bringen.
Meine Vorbilder im Bereich des Designs sind die Künstler des Bauhauses und einige dänische Möbeldesigner. Sie haben auf der Basis solider handwerklicher Fertigkeiten sehr moderne Gestaltung entwickelt. So modern, dass wir sie nach fast 100 Jahren immer noch als wegweisend und aktuell erleben. Ein klein wenig, scheine ich das Ziel mit meinen Buchstaben auch zu erreichen.