Érase una mañana lluviosa, un viaje de caza de codornices cancelado en el sur de Georgia convirtió una idea en realidad. Si bien el viaje de 4 horas a casa fue decepcionante, nuestras mentes se llenaron de creatividad mientras conducíamos por kilómetros de campos de retamas de tonos ámbar y pinos taeda. Antes de llegar a la I-85, nació FeatherFetch. Como cualquier codorniz expulsada de una bandada, todavía estamos trabajando para saber adónde nos llevará este vuelo. ¡Gracias por tu apoyo!
Once upon a rainy morning, a cancelled quail hunting trip in south Georgia turned an idea into reality. While the 4-hour drive home was disappointing, our minds flapped with creativity as we drove past miles of amber-hued broomsedge fields and loblolly pines. Before we made it to I-85, FeatherFetch was born. Like any quail flushed from a covey, we're still working on where this flight takes us. Thank you for your support!