¡Nunca es demasiado tarde!
It is never too late!
Siempre he creído que la creatividad no tiene fecha de caducidad. Aunque he pasado gran parte de mi vida inmersa en reformas de viviendas y diseño de interiores, no fue hasta mucho más tarde que descubrí mi verdadera pasión: el diseño de patrones.
Mi amor por las telas es profundo porque mi madre era costurera y crecí rodeada de hermosos textiles, retazos y el zumbido de su máquina de coser.
A lo largo de los años, mi esposo y yo nos hemos dedicado por completo a restaurar casas, desde encantadoras casas adosadas hasta una antigua casa de campo con mucho carácter. Cada espacio se convirtió en un lienzo para la creatividad. Nuestro proyecto más reciente y ambicioso es un antiguo hotel eduardiano en el West Country. Al comenzar a restaurar su encanto original, algo encajó: este fue el escenario perfecto para que finalmente explorara el diseño de patrones de superficies.
Estos patrones se inspiran en los hogares que hemos revitalizado: en las historias que esconden las capas de papel pintado, la pátina de las telas vintage, los detalles de los azulejos de época y la yesería ornamentada. Diseñar estampados se ha convertido en una extensión natural de los interiores que siempre me ha encantado crear.
Esta tienda celebra ese viaje: un recordatorio de que nunca es tarde para empezar algo nuevo, para dejarse llevar por la creatividad o para construir un sueño desde cero. Espero que mis patrones aporten un toque de carácter, historia y alegría a tu hogar, como lo hicieron en el mío.
I’ve always believed that creativity has no expiry date. While I’ve spent much of my life immersed in home renovations and interior design, it wasn’t until later that I discovered my true passion—pattern design.
My love for fabric runs deep as my mum was a seamstress, and I grew up surrounded by beautiful textiles, offcuts, and the hum of her sewing machine.
Over the years, my husband and I have poured our hearts into restoring homes—from charming semis to a characterful old farmhouse. Each space became a canvas for creativity. Our most recent and most ambitious project is a former Edwardian hotel in the West Country. As we began to restore its original charm, something clicked—this was the perfect backdrop for me to finally explore surface pattern design.
These patterns are inspired by the homes we’ve brought back to life—by the stories hidden in layers of wallpaper, the patina of vintage fabrics, the details in period tiles and ornate plasterwork. Designing prints has become a natural extension of the interiors I’ve always loved creating.
This shop is a celebration of that journey—a reminder that it’s never too late to start something new, to follow a creative spark, or to build a dream from the ground up. I hope my patterns bring a touch of character, history, and joy into your home, just as they have in mine.