Acerca de las colchas Chubby Cupcake
About Chubby Cupcake Quilts
Mi afición por la costura comenzó cuando era niña y aprendía a usar la máquina de coser de pedal de mi madre. Aquellas primeras lecciones despertaron en mí una pasión que me ha acompañado toda la vida por crear cosas bellas con tela.
En 1981 comencé a trabajar como costurera profesional por encargo, confeccionando mochilas, maletas y sacos de dormir. Con el paso de los años, pasé a ocupar puestos de gestión y trabajé 18 años en la industria de la costura, aprendiendo sobre confección precisa, durabilidad y mano de obra de calidad.
En 1992, mientras vivía en Dakota del Sur, aprendí el arte del acolchado. El acolchado pronto se convirtió en algo más que una habilidad: se convirtió en mi refugio creativo. Me enamoré de seleccionar telas, unir diseños y crear colchas que pudieran usarse y apreciarse por generaciones.
Hoy creo mis colchas en mi estudio casero utilizando telas de algodón de alta calidad y mi máquina de acolchar de brazo largo. Cada colcha está cuidadosamente confeccionada y terminada por mí, y cada ribete está cosido a mano.
Mi mayor inspiración proviene de mi familia, especialmente de mis nietos: Jaykob, Ellie, Ember, Ethan y Esther. Muchos de los edredones que diseño están pensados para ellos: edredones acogedores para noches de cine, edredones para bebés que marcan nuevos comienzos y edredones coloridos que hacen que un hogar se sienta cálido y acogedor.
Tras jubilarme, por fin tuve tiempo para dedicarme por completo al patchwork, y así nació Chubby Cupcake Quilts.
Hay regalos que no se pueden comprar en una tienda; deben hacerse con amor.
— Pattie Manes
My love of sewing began when I was a little girl learning on my mother’s treadle sewing machine. Those early lessons sparked a lifelong passion for creating beautiful things with fabric.
In 1981 I began working as a professional seamstress doing piecework, sewing backpacks, luggage, and sleeping bags. Over the years I moved into management and spent 18 years in the sewing industry, learning precision construction, durability, and quality workmanship.
In 1992, while living in South Dakota, I learned the art of quilting. Quilting quickly became more than a skill — it became my creative home. I fell in love with selecting fabrics, piecing designs together, and creating quilts that could be used and loved for generations.
Today I create my quilts in my home studio using quality quilting cottons and my long-arm quilting machine. Every quilt is carefully pieced and finished by me, and every binding is hand stitched.
My greatest inspiration comes from my family, especially my grandchildren: Jaykob, Ellie, Ember, Ethan, and Esther. Many of the quilts I design are imagined with them in mind — cozy quilts for movie nights, baby quilts for new beginnings, and colorful quilts that make a home feel warm and welcoming.
After retiring, I finally had the time to devote fully to quilting, and Chubby Cupcake Quilts was born.
Some gifts you cannot buy in a store — they must be made with love.
— Pattie Manes