Un poco sobre mí
A bit about me
Coleccionista de toda la vida y amante de las cosas brillantes, comencé a hacer joyas cuando era niña. Los coloridos tubos de pequeñas cuentas de semillas siempre me llamaron la atención en nuestra tienda de artesanía local. Disfrutaba encadenando pulseras de amistad simples y las vendía a mis amigos en la escuela.
Avance rápido hasta cuando me convertí en esteticista y abrí mi propia pequeña tienda. Empecé a hacer pendientes y collares y a llevarlos al trabajo. Los clientes comenzaron a solicitar joyas personalizadas y ha estado creciendo desde entonces. Cuando miro hacia atrás a esas primeras creaciones es increíble ver cuánto han cambiado las cosas. Esa es una de mis cosas favoritas de hacer joyas. ¡El cielo es el límite!
Nuestras vidas dieron un giro inesperado en mayo de 2016 cuando un devastador incendio forestal devastó nuestra ciudad. La noticia de que nuestra casa se había perdido me golpeó muy fuerte. Junto con nuestra casa, todo mi negocio de joyería también se perdió. Lo he estado construyendo de nuevo desde agosto de 2016. Ha sido un largo camino, pero estoy feliz de decir que siento que he cerrado el círculo y empujado a través de todos esos tiempos difíciles para terminar mejor a largo plazo. En todo caso, me ha enseñado a disfrutar de mis joyas y piezas especiales. No los escondas en un cajón esperando ese momento especial, úsalos y disfrútalos porque nunca sabes lo que puede pasar. ❤️
A lifelong collector and lover of sparkly things, I first started making jewelry as a little girl. The colorful tubes of tiny seed beads always caught my eye at our local craft store. I enjoyed stringing simple friendship bracelets and would sell them to my friends at school.
Fast forward to when I became an esthetician and opened my own little shop. I started making earrings and necklaces and wearing them to work. Clients started requesting custom jewelry and its been growing ever since. When I look back to those first creations it is amazing to see how much things have changed. That is one of my favorite things about making jewelry. The sky is the limit!
Our lives took an unexpected turn in May of 2016 when a devastating wildfire ravaged our city. The news that our home was lost hit me very hard. Along with our home my entire jewelry business was lost as well. I have been building it back up since August of 2016. It’s been a long road but I’m happy to say I feel like I’ve come full circle and pushed through all those rough times to end up better in the long run. If anything it has taught me to enjoy my jewelry and special pieces. Don’t hide them away in a drawer waiting for that special moment, wear them and enjoy them because you never know what can happen. ❤️