Inmaterea no nació de la noche a la mañana; es el resultado de una visión que comenzó a mis 14 años, cuando creé el nombre y lo protegí en cada rincón digital, consciente de que algún día sería algo grande para mi.
La vida me puso a prueba a los 19, cuando el impacto de la pandemia provocada por el Covid-19 y desafíos financieros y familiares, me obligaron a pausar mis estudios. Lejos de rendirme, convertí la adversidad en motor: desde 2022 estoy trabajando con disciplina para financiar y dar vida a este proyecto.
Hoy, Inmaterea da sus primeros pasos. He pasado de la experimentación autodidacta a la acción: estoy listo para eventos, colaboraciones y alianzas estratégicas. Me especializo en joyería y escultura alternativa en resina, ofreciendo una flexibilidad total para adaptar cada pieza al gusto del cliente mediante trabajos a medida y personalizaciones.
Lo que una vez fue un nombre guardado bajo llave, hoy es arte listo para ser compartido.
Agradezco de corazón a las personas que me han apoyado a lo largo de mi camino <3