Una invención de la fantasía
A Figment of Fancy
Cosmic Fig Studio comenzó con un higo común y corriente.
Una amiga compartió una foto de un higo de color púrpura intenso salpicado de diminutas motas pálidas que me recordaban a las estrellas dispersas en el cielo nocturno. Resultó que la variedad se llamaba, apropiadamente, higo celestial. Otra amiga comentó que yo miraba un higo común y corriente y veía el cosmos. Sigue siendo uno de los mejores halagos que he recibido, y la idea me acompañó el tiempo suficiente como para inspirar la creación de Cosmic Fig Studio.
Siempre me ha fascinado la idea de que el mundo esconde mucho más de lo que podemos ver. Que un bosque tranquilo podría ocultar la entrada a un reino de hadas. Me gusta creer que aún hay espacio para fantasmas, magia, criaturas míticas y cosas inverosímiles. Que incluso una higuera común puede contener todo el cielo nocturno.
Siento esa misma fascinación cuando creo. Empezar un nuevo proyecto es como abrir una puerta a lo desconocido. Nunca sabes con certeza qué puede surgir ni qué forma tomará hasta que poco a poco va cobrando forma en tu arte.
En Cosmic Fig Studio, todas esas pequeñas maravillas y posibilidades cobran vida. A veces son acogedoras, a veces misteriosas, a veces un poco traviesas, pero cada una es un fragmento de mi imaginación que cobra vida.
Espero que algo de lo que encuentres aquí te haga sonreír, despierte tu imaginación o te recuerde que todavía hay mucho espacio para la maravilla en el mundo.
Cosmic Fig Studio began with an ordinary fig.
A friend shared a photo of a deep purple fig dotted with tiny pale specks that reminded me of stars scattered across the night sky. As it turned out, the variety was fittingly called a celestial fig. Another friend remarked that I would look at an ordinary fig and see the cosmos. It's still one of the nicest compliments I've ever received, and the thought stayed with me long enough to become the inspiration for Cosmic Fig Studio.
I've always loved the idea that there's more to the world than what we can see. That a quiet forest might hide the entrance to a fairy realm. I like to believe there's still room for ghosts, magic, mythical creatures, and impossible little things. That even an ordinary fig can hold the entire night sky.
I feel that same sense of wonder when I create. Starting a new project is like opening a door into the unknown. You never quite know what might come through or what shape it will take until it slowly takes form in your art.
Cosmic Fig Studio is where all those little bits of wonder and possibility find their way into the world. Sometimes they're cozy, sometimes spooky, sometimes a little cheeky, but each one is a piece of my imagination brought to life.
I hope something here makes you smile, sparks your imagination, or reminds you that there's still plenty of room for wonder in the world.