En 1998, patinábamos en rampas caseras improvisadas y aparcamientos hasta las 3 de la madrugada, y considerábamos las fracturas y los raspones de codo como medallas de honor.
¿Hoy en día? Usamos protecciones completas solo para llevar el coche patrulla al buzón, nuestras rodillas suenan como plástico de burbujas y nuestras esposas nos hacen firmar una exención de responsabilidad antes de que pongamos un pie en la entrada de la casa.
SKATE-DAD es pura autoconciencia. Somos demasiado mayores para pretender ser profesionales, pero demasiado tercos para ceder el parque a los niños de los patinetes. Creamos ropa gráfica resistente para los que aman la cultura del skate de los 90 tanto como las almohadillas térmicas, el ibuprofeno y la paz en casa.
In 1998, we skated sketchy DIY ramps and car parks until 3 AM and treated broken bones and elbow scrapes like badges of honor.
Today? We wear full pads just to roll a cruiser to the mailbox, our knees sound like bubble wrap, and our wives make us sign a liability waiver before we touch the driveway.
SKATE-DAD is pure self-awareness. We are way too old to pretend we are going pro, but we are far too stubborn to hand the park over to scooter kids. We make heavy-duty graphic apparel for the guys who love 90s skate culture just as much as they love heating pads, ibuprofen, and domestic peace.