Hecho para las personas que cuidan de nuestras mascotas.
Made for the people who care for our pets
Nuestra familia siempre quiso una mascota, pero las alergias nos impidieron tener las opciones habituales. Nada de gatos, nada de perros, nada con pelo.
Así que empezamos a buscar mascotas que no soltaran pelo, y así fue como descubrimos las ranas arborícolas. Con solo ver a Jade (una rana arborícola de White), con esa sonrisa soñolienta y sus patitas pegajosas, nos enamoramos al instante. Resultó ser la mascota perfecta para nuestro hogar.
Luego llegó nuestro primer viaje. Habíamos contratado a una persona maravillosa para cuidar de nuestra rana: cuidadosa, amable y dispuesta a ayudar, pero nunca antes había cuidado una rana. Nos dimos cuenta de que todo lo que necesitaba saber estaba en nuestra cabeza. La temperatura ideal del terrario. Cuándo rociarlo con agua. Cuánto alimentarlo. Qué es normal y qué significa "llámenos ahora".
Así que lo anotamos todo en una guía lo suficientemente sencilla como para que la siguiera un niño, con espacios en blanco para nuestros números de teléfono y una lista de verificación para cada día que estuvimos fuera. Al regresar a casa, encontramos a una rana feliz y a una niñera que se sintió segura en todo momento.
Esa guía se convirtió en The Frog Frontier. Cada manual, registro y etiqueta aquí presente está diseñado para un cuidador atento que solo necesita instrucciones claras, para que pueda salir de casa sabiendo que su mascota está en buenas manos.
¡Gracias por visitarnos, de nuestra familia amante de las ranas a la suya!
Our family always wanted a pet, but allergies kept the usual choices off the table. No cats, no dogs, nothing with fur.
So we started looking at pets that don't shed, and that's how we found tree frogs. One look at Jade (a White's tree frog), with that sleepy smile and those sticky toes, and we were hooked. She turned out to be the perfect fit for our home.
Then came our first trip away. We had someone wonderful lined up to look after our frog: careful, kind and happy to help, but they'd never cared for a frog before. We realized everything they needed to know was in our heads. How warm the tank should be. When to mist. How much to feed. What's normal, and what means "call us now."
So we wrote it all down in a guide simple enough for a kid to follow, with blanks for our own numbers and a checklist for every day we were gone. We came home to a happy frog and a sitter who felt confident the whole time.
That guide became The Frog Frontier. Every handbook, log and label here is made for an attentive caregiver who just needs clear instructions, so you can leave home knowing your pet is in good hands.
Thanks for stopping by, from our frog loving family to yours!