Nos conocimos en las trincheras de la vida corporativa, donde la luz fluorescente te envejece y "regresar" cuenta como cardio. Entre reuniones consecutivas y la quinta versión de una diapositiva que nadie leyó, nos dimos cuenta de que teníamos dos cosas en común:
- Una alarmante afición por las pegatinas.
- Una necesidad mutua de reírnos antes de que el ciclo de planificación del cuarto trimestre nos tragara por completo.
Así que empezamos a crear pegatinas, camisetas y otros artículos de primera necesidad para gente como nosotros: los que trabajan demasiado, los que se obsesionan con las hojas de cálculo, los que se cansan del correo electrónico. Nuestros diseños celebran (y critican ligeramente) los rituales, la jerga y lo absurdo de la vida de oficina moderna.
Todo aquí está diseñado con cariño, sarcasmo y un ligero olor a café quemado. Ya seas gestor de proyectos, un entusiasta de las listas o simplemente alguien con la agenda llena hasta 2031, tenemos algo para hacerte reír entre fechas de entrega.
Nos gusta pensar en nuestra tienda como la sala de descanso que desearías tener, llena no de muffins rancios, sino de ingenio, catarsis y calcomanías de vinilo que dicen lo que tus correos electrónicos corporativos no pueden decir.
We met in the trenches of corporate life, where fluorescent lighting ages you in dog years and “circling back” counts as cardio. Somewhere between back-to-back meetings and the fifth version of a slide no one read, we realized we had two things in common:
- An alarming fondness for Stickers.
- A mutual need to laugh before the Q4 planning cycle swallowed us whole.
So we started making stickers, shirts, and other questionable necessities for people like us - the overworked, the spreadsheet-proud, the email-weary. Our designs celebrate (and mildly roast) the rituals, jargon, and absurdity of modern office life.
Everything here is designed with love, sarcasm, and the faint smell of burnt coffee. Whether you’re a project manager, a list-making enthusiast, or just someone whose calendar is booked solid until 2031, we’ve got something to make you laugh in between deadlines.
We like to think of our shop as the break room you wish you had - stocked not with stale muffins, but with wit, catharsis, and vinyl decals that say what your corporate emails can’t.