El negocio accidental de la impresión 3D
The Accidental 3D Printing Business
Cuando tenía 14 años, quería una máscara de Spider-Man, pero costaba más que una impresora 3D usada. Así que, esa Navidad, mi madre me regaló una impresora. Imprimí algunas máscaras para probar diferentes tamaños y me sobraron algunas. Fue entonces cuando me di cuenta de que podía ayudar a otros fans de Spider-Man a conseguir máscaras de alta calidad y asequibles, sin tener que pagar precios exorbitantes.
Eso fue hace más de cinco años. Desde entonces, he dedicado incontables horas a perfeccionar mis diseños, materiales y técnicas para que cada impresión sea mejor que la anterior. Lo que empezó como un simple pasatiempo se ha convertido en The Anymaker Workshop, una pequeña tienda dedicada a ofrecer a la comunidad piezas de cosplay duraderas, precisas y asequibles.
Hoy en día, no solo ofrezco máscaras faciales, sino una gama cada vez mayor de accesorios y complementos de cosplay personalizados, todos elaborados con esmero, precisión y respeto por el oficio y los fans que los usan.
When I was 14, I wanted a Spider-Man faceshell but it cost more than a used 3D printer. So that Christmas, my mom got me a printer instead. I printed a few shells while testing sizes for my own head and ended up with extras. That’s when I realized I could help other Spider-Man fans get high-quality, affordable faceshells without the crazy price tag.
That was over five years ago. Since then, I’ve spent countless hours improving my designs, materials, and techniques to make every print better than the last. What started as a simple hobby has grown into The Anymaker Workshop a small shop dedicated to providing durable, accurate, and affordable cosplay pieces to the community.
Today, I offer not just faceshells, but a growing range of custom cosplay props and accessories all made with care, precision, and respect for the craft and the fans who wear them.