DEAR MAL nació de una práctica personal de autoconexión.
En 2019, tras graduarme de la universidad y superar un periodo de depresión, empecé a escribirme cartas. Lo que comenzó como una forma de sobrellevar la situación se convirtió en algo más profundo. A través de esas cartas, aprendí a hablarme con cariño, a reconocer mi crecimiento y a reconstruir mi autoestima.
En aquel momento no me daba cuenta del todo, pero me estaba regulando emocionalmente de la misma manera que un padre cuida a su hijo. Estaba creando un espacio de seguridad interior, recordándome a mí misma que era valiosa, que contaba con apoyo y que era capaz.
Esa práctica nunca me abandonó.
En 2024, tras perder mi trabajo y atravesar otro periodo de incertidumbre, sentí la necesidad de plasmar esa misma sensación de consuelo y estabilidad en algo tangible. DEAR MAL nació como un reflejo de esa experiencia.
Cada pieza está diseñada para brindar una sensación de cálido abrazo. De gran tamaño, acogedora y con un toque personal, incluye palabras que te animan a reconectar contigo mismo, regular tus emociones y vivir la vida con serenidad.
El nombre DEAR MAL significa "Querido Maestro de la Vida Auténtica", un recordatorio para tratarte con compasión y honrar tu propio camino.
Inspirados en la naturaleza y la conexión con la tierra, los colores y las texturas reflejan un retorno al centro, a la quietud y a casa, a uno mismo.
DEAR MAL was born from a personal practice of self-connection.
In 2019, after graduating college and navigating a period of depression, I began writing letters to myself. What started as a way to cope became something deeper. Through those letters, I was learning how to speak to myself with care, acknowledge my growth, and rebuild my sense of self.
At the time, I didn’t fully realize it, but I was emotionally regulating myself in the same way a parent nurtures a child. I was creating safety within, reminding myself that I was worthy, supported, and capable.
That practice never left me.
In 2024, after losing my job and moving through another season of uncertainty, I felt called to bring that same sense of comfort and grounding into something tangible. DEAR MAL was created as a reflection of that journey.
Each piece is designed to feel like a warm hug. Oversized, cozy, and intentional, with words that encourage you to return to yourself, regulate your emotions, and move through life with care.
The name DEAR MAL stands for “Dear Master of Authentic Living”, a reminder to address yourself with compassion and honor your own path.
Inspired by nature and grounding, the colors and textures reflect a return to center, to stillness, and back home to self.