¡Abundan los sabuesos!
Hounds abound!
"Tengo un recuerdo claro de cuando tenía 8 años", recuerda Lola. "Mi padre me llevó a una tienda de cristal y me compró un mármol de cuarzo rosa con el que me había obsesionado". Así comenzó una fascinación de por vida con cristales de todo tipo.
No fue hasta 2010, cuando Lola y Daniel compraron una gran losa de hematita a un comerciante local de gemas, que la apreciación casual se convirtió en un pasatiempo a tiempo completo.
"Había una pegatina en la parte posterior de la losa que decía el nombre y la ubicación de la mina, de dónde se había originado. Me di cuenta de que los cristales y las gemas no solo son bonitos, sino que son un antiguo registro geológico del área de la que provienen. Después de hablar con algunos amigos rockhounding, nos hablaron de una cantera desaparecida donde podíamos explorar los relaves de una vieja veta de cuarzo. Ahí empezó todo".
Desde que descubrieron su pasión por la caza, Daniel y Lola han arriesgado la vida y las extremidades para traer a casa estos especímenes. Además de los cristales, les gusta recolectar vidrio de playa y conchas de Golden Gardens en Ballard, así como cráneos, huesos, escarabajos y plumas.
"Me encanta usar las creaciones de la naturaleza para inspirar mi propio arte", dice Daniel. "¡Además, es una gran excusa para una caminata!"
"I have a clear memory from when I was 8," recalls Lola. "My father took me into a crystal store and bought me a rose quartz marble that I'd become fixated upon." Thus began a lifelong fascination with crystals of all kinds.
It wasn't until 2010, when Lola and Daniel purchased a large slab of Hematite from a local gem dealer, that the casual appreciation turned into a full-time hobby.
"There was a sticker on the back of the slab that told the name and location of the mine, where it had originated from. It dawned on me that crystals and gems aren't just pretty - they're an ancient geologic record of the area that they come from. After talking with some rockhounding friends, we were told of a defunct quarry where we could explore the tailings of an old quartz vein. That was where it all started."
Since discovering their passion for the hunt, Daniel and Lola have risked life and limb to bring home these specimens. In addition to crystals, they like to collect beach glass and shells from Golden Gardens in Ballard, as well as skulls, bones, beetles, and feathers.
"I love using nature's creations to inspire my own art," says Daniel. "Plus, it's a great excuse for a hike!"